Curiosidades sobre las tradiciones de las bodas

Curiosidades sobre las tradiciones de las bodas

Como todo rito que se precie, el enlace matrimonial viene unido a una serie de rituales y tradiciones que se cumplen ‘por sistema’ pero que, sin embargo, a menudo no sabemos ni siquiera por qué lo hacemos. Te damos la explicación y te contamos el origen de algunas de las más extendidas en nuestra cultura.

Antes de la boda:

1. Diamantes para la pedida de mano: cuando se sella el compromiso entre un futuro matrimonio, la tradición manda (desde que así lo hiciera Maximiliano de Austria con María de Burgundy en 1477) que el novio regale una pieza con al menos un diamante a su prometida: señal de una unión capaz de aguantar sin quebrantarse cualquier tipo de presión (este mineral se crea en el interior de la Tierra, a presiones y temperaturas extremas), además de representar la pureza y belleza de la esposa.

2. Llevar algo nuevo remite a la nueva vida en común, y la nueva familia que los contrayentes construyen en el momento de dar el sí quiero, y en la mayoría de los casos, el vestido de novia es el mejor ejemplo.

3. Llevar algo prestado tiene su matiz: debe ser algo de una persona que tenga un matrimonio feliz, con el fin de atraer su buena suerte en el amor y seguir sus pasos. Busca entre tu familia y amigos el mejor ejemplo, y pídele a quien corresponda que ese día te deje algún complemento que tenga un significado especial para ambas. Una joya, una peineta o una mantilla suelen ser los objetos más comunes.

4. Llevar algo azul: de tradición hebrea, significa fidelidad y amor verdadero. Las novias más discretas suelen apostar por un pequeño lazo bajo el vestido, o una liga en este color. Pero si quieres ser original, te animamos a que apuestes por elegir este tono para el ramo o los zapatos. ¡Será perfecto!

5. Llevar algo viejo para remarcar que los lazos con familiares y amigos que teníais en vuestra vida de solteros, se mantienen y fortalecen al formar la nueva familia. Al igual que los objetos prestados, suele tratarse de alguna joya antigua de la familia, o algún complemento que, además, dará a tu look ese toque ‘vintage’ que está tan de moda.

6. El velo de la novia y el vestido blanco: tanto uno como otro simbolizan la virginidad y pureza de la novia antes del enlace, algo que se presuponía a todas las contrayentes.  El velo también sirve para ocultar la cara de la novia en algunas culturas como las asiáticas o del Medio Oriente ya que son matrimonios en los que los contrayentes no se conocen hasta el día del enlace. El vestido blanco de la novia en la cultura occidental, es sustituido por el negro en la tradición islámica, el rojo en Japón y, hasta el siglo VI en Europa, el plateado.

7. Llevar huevos a Santa Clara (o a un convento de monjas Clarisas) para que el día de la boda no llueva y luzca un sol brillante: y es que, tradicionalmente, las bodas se celebraban al aire libre, y se tenía la superstición de que si el día del enlace llovía, sería un presagio para el futuro común de los novios, un nefasto augurio de lágrimas constantes en la relación.

 

Durante la ceremonia y el banquete:

8. ¿Cómo colocarse en el momento del enlace?  Según marca la historia, la novia siempre debe situarse a la izquierda del novio en el altar, una tradición que llega de la antigüedad, cuando la novia era secuestrada para casarse y, temiéndose que la familia de ella llegara para rescatarla, el novio debía de tener la mano derecha libre por si hacía falta empuñar la espada.

9. Intercambio de anillos: Los primeros intercambios de anillos en una boda datan de la época de los egipcios (unos 3.000 años antes de Cristo), ya que su forma redonda, una figura sin principio ni final, simbolizaba el infinito, como el amor y la unión que se espera de los contrayentes. La tradición de colocarlo en el dedo anular (el cuarto de la mano) proviene sin embargo de la cultura griega, que decía que por él pasaba ‘la vena del amor’ directa desde el corazón.

10. El intercambio de arras: esta tradición, que proviene del antiguo Oriente, está relacionada con la entrega de la dote o con un premio que se pagaba por la virginidad de la esposa. Las arras son trece monedas del mismo tamaño, preferiblemente de oro o plata, que se entregan durante la ceremonia después del intercambio de anillos, y representan la promesa de los contrayentes de compartir y cuidar los bienes futuros, comprometiéndose a que nunca falte nada en el futuro hogar que se empieza a construir. Son trece porque simbolizan los doce meses del año, y hay una más como acto de generosidad para compartir con los más desfavorecidos.

11. Por qué debe se tira arroz a los novios tras el ‘sí, quiero’: heredada de Oriente, esta tradición se basa en que el arroz es considerado un símbolo de fertilidad, por lo que es una manera de desear a los novios prosperidad y fertilidad para que tengan una gran familia.